jueves, 5 de marzo de 2015

Elogio de la sencillez

La primera edición de este libro fue en 1982 (Blessed Simplicity. The Monk as Universal Archetype, New Cork), con aportaciones de estudiosos de la obra de Panikkar  como E. Cousins, C. Tholens, M. Dardenne, A. Veilleux, M.B. Pennington y P. Soleri, Seabury. Luego vendrían las ediciones catalanas (1988 y 2000), alemana (1989), italianas (1991), españolas y francesas (1995 y 2000).

Se trata de un libro particular que, aunque recoge algún trabajo publicado anteriormente (“The Theandric Vocation”, Monastic Studies, New York 1972 y “Letter to a Young Monk”, Living Prayer, Barre 1986), nació fundamentalmente –como recuerda el autor en la Introducción- de un simposio celebrado en 1980 en Massachussets con el tema que se recoge en el título: “El arquetipo universal del monje”; las conferencias de Panikkar y el diálogo posterior quedan reflejados en sus páginas, aunque el autor es consciente de que el lenguaje hablado no es el escrito, y es irrepetible.


La tesis del libro queda reflejada en la primera y la segunda parte del título: el esfuerzo por caminar en la sencillez (Prov 10, 9) y buscar una nueva inocencia nos hacen vivir en paz y crecer como personas; el monje es un arquetipo universal de esto y por tanto puede valer para el Oriente y el Occidente de ayer y hoy. Está elaborado en tres partes acompañadas de un Prólogo. 

La primera trata de aquello que es central en el “ser monje”, no como una experiencia humana aislada, sino, como arquetipo humano; o más precisamente, una de las maneras de realizar el arquetipo humano. El arquetipo monacal representa la polaridad entre el ser algo difícil y extraño y ser una vocación de todo ser humano. Panikkar parte de su experiencia personal de “monje sin monasterio” y sin hábitos, para llegar al “monje que hay en cada uno de nosotros”, aquel que “aspira alcanzar el fin último de la vida con todo su ser”, o simplemente para SER. Por ello, la vocación monástica precede al hecho de ser cristiano buddhista, hindú, “o incluso ateo”.

La segunda trata de la vocación monástica en la actualidad. Es el cuerpo fundamental del libro, elaborado en los “Nueve sutras sobre el Canon del discípulo”, que parte del principio fundamental, la sencillez: Abrirse a la aspiración primordial. Primacía del ser sobre el hacer y el tener. Silencio. Madre tierra. Superación de los parámetros espacio–tiempo. Conciencia transhistórica. Plenitud de la persona. Primacía de lo sagrado. Memoria de lo absoluto. 

Finalmente, en la tercera se pretende hacer una síntesis en forma de reflexiones articuladas en cuatro capítulos: El modelo intercultural (la Trinidad). El reto sociológico. Los problemas antropológicos. El reto de la secularidad.

Bajo la aparente sencillez del texto, sin notas, la riqueza de este volumen queda patente en el eco alcanzado, con sus ediciones y reediciones en lenguas varias.

Victorino Pérez

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